martes, 4 de mayo de 2010

Desmemoria histérica

A raíz de la denuncia del partido fascista Falange Española de las JONS al progre y demócrata juez Garzon, se ha vuelto a reabrir el debate de la memoria histórica. Los fascistas, celosos de su historia, hasta el punto de la paranoia más absoluta, sintiéndose amenazados a raíz del cierre del Valle de los Caidos, intentan boicotear lo que están haciendo los progres con la ayuda del gobierno del PSOE y sus jueces, como Garzón, a través de la via judicial, en lo relacionado con la memoria histórica de los milicianos antifascistas. En apoyo a esta formación, y en rechazo a las políticas que esta llevando a cabo el gobierno del PSOE y aprovechando la crisis etc etc, otra formación fascista, escisión de la primera, denominada “La Falange” de Manuel Andrino convoco una manifestación con el lema “Orgullosos de nuestra historia falangista” para defenderse de los ataques que según ellos, están recibiendo por parte de los progres de izquierdas, con la raíz como he especificado anteriormente, de la memoria histórica defendiendo el honor y la moral de sus caídos, acusando al gobierno y a las personas que trabajan por la memoria histórica de los miliciano antifascistas de manipuladores.

Toda esta cadena de sucesos ha conllevado a que el sabado tengamos que aguantar una jornada de faranduleo entre progres y fascistas dándose paseitos por la calle, protegiendo a “sus muertos”, y apoyando los progres a sus jueces y sus democráticas instituciones y juzgados; curiosa herencia de Franco.

¿Pero quien se preocupa de verdad por las victimas?

Yo personalmente quiero hablar del pueblo, de todos/as aquellos deseredados/as victimas de la violencia ejercida por la democracia repúblicana, por la burguesía, por los explotadores, por los policías, por el ejercito y por los fascistas Un pueblo sumido en la pobreza y en la desesperación, que se puso 2 objetivos claros el 19 de Julio de 1936, ganar la guerra y la revolución. Ganar la guerra aplastando al fascismo y a la burguesía, ganar la revolución que iniciaron con las centenares de colectividades y expropiaciones a la burguesía e implantando el comunismo libertario.

Un pueblo que fue traicionado por los comunistas y socialistas que ahora mismo están en el poder gracias al beneplácito de Franco, traicionando en su momento el pacto que se hizo con ellos, creando una guerra civil dentro del frente popular, asesinando por la espalda a trabajadores/as libres y destruyendo todo su trabajo, para sumir a los anarquistas a la orden de los Stalinistas. Gracias a todos aquellos dirigentes traidores a sus bases que firmaron el Pacto de Moncloa, sumiendo al pueblo en un nuevo tipo de política capitalista - esclavista, dejando bien atado lo que un día Franco empezó, ahogando fatalmente la esperanza de emancipación de la clase obrera.

Después de años de democracia a base de pucherazos y manipulación, con las ideologías que pretenden superar al capitalismo, sumidas, domesticadas, divididas y machacadas; están usando a las victimas con fines provechosos para ciertos partidos políticos, aprovechándose del movimiento que hace años intenta restablecer la memoria para consolidar más aun si cabe este sistema de democracia representativa, supuesta libertad de expresión a base de palos, capitalismo feroz, explotación, precariedad, humillación, pobreza, paro etc etc. Jueces que condenan a los pobres a centenares de años de cárcel y torturas, instituciones judiciales donde mueren los sueños de lucha y libertad de presos políticos, politiquillos que viven del cuento en lo alto de sus poltronas a costa de los trabajadores/as; todos ellos herederos del fascismo. Los mismos que una vez aplastaron las esperanzas de emancipación del pueblo, son los mismos que ahora usan a las victimas del fascismo para su propio beneficio.

Esta situación atenta drásticamente contra la DIGNIDAD de las victimas, las cuales merecen que su memoria sea recuperada, transmitiendo a los trabajadores/as su obra, su trabajo, sus esperanzas, su ilusión, su fuerza; para recuperarla y trabajar en lo que ellos un día iniciaron, mejorando sus fallos, en pos de la emancipación de la clase obrera. Y para ello no necesitamos el permiso de instituciones, ni de jueces, ni del clero, ni de los políticos ni la de nadie, más que nuestras ganas, esfuerzo e ilusión por recuperar su obra, como ellos hizieron una vez sin el permiso del poder.

Esta en manos de los anarquistas, el no permanecer pasivos ante la manipulación ejercida por parte de los progres y los fascistas de las victimas del pueblo productor, de los pobres y “desviados” que lucharon por el triunfo de la razón y de la emancipación del ser humano.

Solo nosotros/as podremos dar a nuestros compañeros/as caídos/as la autentica justicia social que todos/as ellos/as merecen.


2 comentarios:

COMANDO ALCANTARILLA. dijo...

Completamente de acuerdo,ni mas,ni menos.
¡¡¡¡Salud y a seguir diciendo verdades como puños¡¡¡¡¡¡

Durruti dijo...

La mejor forma de darle justicia a todos los que perecieron o que luego sufrieron las consecuencias de la guerra, es que un día amanezca el mundo libre. Tenemos el deber de continuar lo que tantos comenzaron, es pos de la justicia social.

Revolución!