viernes, 29 de octubre de 2010

Muere el traidor Marcelino Camacho

Mira mira que penita me da. Ha muerto el historico dirigente de CCOO. La izquierda progre y oficialista esta de luto ante la trágica perdida de otro de sus dinosaurios que impulso y aseguró sus enormes poltronas en el triste juego genocida del parlamentarismo burgués, continuador del franquismo.

¡Que luchador que fue! ¡Que estuvo en la carcel! Como si hubiese sido el único que ha estado metido ahí dentro. ¿Cuantos presos políticos han muerto en las carceles del Estado Español y nadie se preocupa por ellos?. ¿Cuánta “gentuza” de esa se pudre en la cárcel a diario gracias a la conciliación social con la burguesía impulsada por nuestro amigo Marcelino?

¡Que luchador que fue por los derechos de los trabajadores! Gracias a su nuevo modelo de sindicalismo importado de Sudamérica, se introdujo el parlamentarismo burgues a las empresas. Gracias a él, miles de liberados progres viven del cuento y los trabajadores eligen alegremente a los representantes que les venderán por cuatro perras al patrón, destrozando el asociacionismo y la protección social entre los trabajadores, que siempre fue estandarte de los sindicatos. Que negocio este del sindicalismo de comisiones, que hasta de los ERES sacan beneficios. Gracias los sindicatos CCOO y UGT (que son la misma mierda, pero tiene que haber 2 para aparentar que todo es más democrático), los trabajadores vamos de cabeza al siglo XIX. Años de traiciones y sumisión a la patronal y al gobierno. Huelgas basura inefectivas, contenedor para frenar la agitación social que se pueda crear entre la clase trabajadora. Principal exponente de las nuevas empresas gestoras sindicales y de la miseria a la que vamos de cabeza la clase obrera.

Esta es tu obra Marcelino Camacho, la paz social con la patronal y el franquismo; el vació del contenido y la prostitución de la única herramienta que tenemos los trabajadores de defendernos, los sindicatos.

Este es mi homenaje a tu persona, la condena más firme a tu traición y a la de tus allegados progres de mierda del PCE.

Comisiones Obreras en acción para aparentar que luchan contra la privatización

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres un auténtico MISERABLE y una persona despreciable. Te deseo todo lo peor.

Anónimo dijo...

Sois una secta. Desear la muerte de otra persona porque no piense como vosotros os retrata. Asi os va

Anónimo dijo...

Tus comentarios son pobres y sin argumentos reales. La crítica a los sindicatos como estructura y todos los problemas que tienen no pasa por demonizar a uno de sus afiliados, menos aun cuando acaba de morir, hay que ser un poquito más grande que eso. Camacho tuvo aciertos y errores, pero si no nos damos cuenta de que hay que valorar la honestidad más allá de los tropiezos vamos mal, porque hay mucho implicado radical que cargado de razones acaba siendo un caradura, un aprovechado y a este señor de eso no se le puede acusar. No sé si el titulo de la entrada es para conseguir visitas en tu blog, pero creo que si realmente estás por la mejora de las condiciones de la clase obrera y de llegar a algo productivo este tipo de entradas está totalmente fuera de lugar.

Anónimo dijo...

Ah, por cierto, si Durruti, levantase la cabeza y viese que hay anarquistas estudiando Integración Social le daría un paro cardiaco, pero antes se los pasaba por la piedra a todos por estudiar un subproducto social, en una institución burguesa, para un trabajo social de esos que les viene tan bien al Estado para redimirse asistiendo a los excluidos sociales.

Segovia. Castilla dijo...

Preguntate a ti que haces por lo demas y algun dia te acordaras de marcelino camacho

COMANDO ALCANTARILLA. dijo...

Después de leer lo publicado, lo que tengo claro, es que es una opinión mas, ¿acertada? o ¿no?........Ahí no voy a entran, pues no conozco la vida de Marcelino, ni para lo bueno, ni para lo malo.

Proletario Militante creo que no busca la aprobación de nadie y menos fácil como otr@s.

Respeto su forma de pensar y sobretodo apelo a su libertad de expresión. Aunque en todo esto tenga mis dudas y haré de tripas, corazón.

El odio que nos pueda dar los sindicatos subvencionados, por su traición a la clase obrera es claro y muchas veces, nos hace enfangarnos en dilemas y comentarios completamente desafortunados y no se si este sera el caso.

Creo, que como todos tendrás tus dudas y lo que deberías hacer, para poder tirar para delante, es despejarlas.

Saludos a tod@s.

Anónimo dijo...

¡Bravo! Si no fuera por las palabras mal sonantes (que las comprendo, pero no las suscribo), enlazaría tu artículo a mi muro :-)

Carolus

El Miserable dijo...

Para dar opinión sobre una persona, sea del signo político que sea, es necesario recordar «sus obras» y hacer balance lo más objetivamente posible. Esto implica investigar en fuentes escritas y orales; igualmente y en este caso, por ejemplo, analizar los estatutos de Comisiones Obreras, cuáles son sus principios, tácticas y finalidades, y desentrañar la naturaleza de esta organización y a qué modus operandi está abocada. Hay unos jugosísimos artículos en el periódico CNT de finales de los 70, principios de los 80, los cuales dan muestra de cómo la organización a la que perteneció Marcelino Camacho, no hacía más que firmar en contra de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores de este país. A grosso modo: acuerdos interconfederales, reconversiones industriales durante toda la década de los ochenta, pactos sociales desde finales de los 70, estrategias más o menos veladas de desmovilización de la clase obrera... Así que, si se critica a una persona u organización, mejor con datos y no con insultos. Así, salimos un poco de ese lenguaje masculinizado, violento, al que desgraciadamente tenemos demasiada costumbre en los medios libertarios.
Respecto a los anónimos, creo que es entendible su enfado, puesto que el texto primigenio es hiriente y carece de fundamentos (aunque ya digo, haberlos hailos si se bucea un poco en la historia). También aclarar que no todas ni todos los anarquistas o anarcosindicalistas piensan de la misma manera, por lo que carece de fundamento aquello de «sois una secta». Por otro lado, estudiar y ejercer como integrador social no impide tener simpatía y practicar los principios anarquistas o anarcosindicalistas, aunque puedo estar un poquito de acuerdo con que esta profesión es un «subproducto social», de la misma manera que estaría de acuerdo si alguien dijera lo mismo de otras profesiones tan respetadas como la abogacía o la venta de comida rápida.